LONDRES.- Ni siquiera la realeza puede abstraerse cuando los conflictos sociales ganan la calle. En una Londres donde arden los fuegos en las esquinas, y las barricadas de los estudiantes disputan territorio a los vallados policiales, el Rolls Royce del príncipe de Gales fue un "daño colateral".
El príncipe Carlos de Inglaterra y a su esposa Camila iban al teatro esta noche, cuando su auto fue atacado por manifestantes que protestaban por el aumento de las matrículas universitarias.
"Podemos confirmar que el vehículo de sus altezas reales fue atacado por los manifestantes", dijo con flema inglesa un portavoz del matrimonio. El heredero de la corona británica, de 62, y su esposa, de 63, resultaron ilesos.
El incidente tuvo lugar en la céntrica Regent Street y dejó el elegante Rolls Royce de color negro con la ventanilla trasera del lado del pasajero rota y una gran salpicadura de pintura blanca.
Hoy fue un día de furia para los estudiantes, que se enfrentaron con la policía luego de que el Parlamento aprobó el aumento de las matrículas en las universidades.
Diez agentes y 38 manifestantes resultaron heridos y 22 personas fueron detenidas durante la larga y multidudinaria protesta en las calles del centro de la capital.
Tras cinco horas de debates, la Cámara de los Comunes aprobó a última hora de la tarde el polémico proyecto de ley que permite hasta triplicar el precio de las matrículas en las universidades de Inglaterra. El resultado fue muy ajustado (323 votos a favor y 302 en contra), pese a que la coalición dirigida por el conservador David Cameron dispone de una mayoría de 84 escaños.
"Esto no es el final, vamos a seguir luchando", dijo entre sollozos en el exterior del Parlamento Anna Campbell, de 19 años, estudiante de francés y ruso en la Universidad de Sheffield (norte de Inglaterra).
Miles de estudiantes tomaron las calles de Londres desde que el gobierno anunció su plan de subir las matrículas en las universidades de Inglaterra de 3.290 libras anuales por alumno actuales a 6.000 libras, e incluso a 9.000 (14.200 dólares, 10.700 euros) "en circunstancias excepcionales" a partir de 2012.
Durante horas, los jóvenes, muchos de ellos encapuchados, se enfrentaron a los policías que buscaban impedir que se acercaran al parlamento, y les lanzaron todo tipo de objetos.
A pesar de las intensas negociaciones, 21 de los 57 diputados liberaldemócratas desafiaron a su líder, el viceprimer ministro Nick Clegg, y se opusieron a la subida de precios, como prometió su partido durante la campaña electoral. Otros ocho se abstuvieron o no sufragaron. (AFP-NA)